En aquella ocasión, sus pinturas y dibujos ya reflejaban un dinamismo formal que él había sabido incorporar a su trabajo plástico mediante el empleo de estrategias de fragmentación y superposición de planos, un buen manejo de los espacios en blanco, junto al uso de la ironía y de las reducciones caricaturescas.
Unido a su evidente dominio técnico, Morales también había creado un amplio registro de elementos temáticos relacionados con imágenes que provienen de una concepción crítica de la vida urbana. Su iconografía se apoyaba en una extensa red de alusiones relacionadas con la tradición del arte moderno y la historia reciente del arte contemporáneo que le han llevado a establecer una gran variedad de reajustes paródicos y a crear un amplio espectro de sintonías con la ruptura compositiva planteada por la pintura cubista, la libertad expresiva propiciada por el tachismo y el informalismo francés, el colour field painting norteamericano, el neo-expresionismo alemán, el arte Pop y el graffiti. Todas estas incorporaciones estilísticas, que aluden a pintores, escuelas, tendencias y movimientos, le han permitido iniciar complejos recorridos en donde el artista ha fusionado exitosamente la historia de sus preferencias formales y el desarrollo de sus núcleos temáticos más característicos, mediante el libre ejercicio de una sensibilidad con un sentido de invención poliédrica, que ha ido definiendo su trabajo como pintor y como dibujante.
*Fernando Cros es crítico de arte puertorriqueño.

Silla V. Sillas de madera, machetes, tirantes de cable, alambre, y goma, dimensiones variables, 1998.