Ricardo Parra (Caracas, 1972) se sintió atraído por la fotografía desde que era estudiante en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela. Durante esa época decidió compartir los estudios universitarios con los de fotografía, es cuando decide inscribirse en un instituto especializado y donde conoce a Ricardo Ferreira, un excelente fotógrafo y, probablemente, el mejor printer de fotos en blanco y negro de Venezuela, quien pronto se convertiría en un gran amigo además de maestro.
Una vez graduado decide marcharse a estudiar a los Estados Unidos. Es aceptado en la New York University para seguir un Master en Fotografía y Video Digital; simultáneamente se inscribe en el Center of Photography para seguir cursos de video; cursos del efecto de los medios en la sociedad. También estudió la Historia de la Fotografía desde Talbot a Daguerre hasta las teorías de Marshall MacLuhan. Dentro de la Maestría prefirió desarrollar su trabajo hacia la crítica, no sólo de la fotografía sino de otras áreas, para ello conversó con pintores, escultores, performers, ello le permitió ampliar su visión de la especialidad que estaba tomando y del mundo que lo rodeaba.
La fotografía para mi - explica Ricardo Parra - funciona como un medio de expresión universal y de crecimiento personal. Entiendo la fotografía como un proceso mediante el cual puedo sentir el mundo; este entendimiento está menos relacionado con la imagen individual que con el proceso fotográfico en general.
A través de mi trabajo -continúa diciéndonos el joven artista - intento representar la observación del inconsciente en términos de símbolos visuales, con un nivel de abstracción evocadora de los misterios de la mente. No obstante, mi fotografía no está elaborada desde una abstracción intelectual sino que nace desde cuestionamientos personales muy profundos - puntualizó.
Es de todos sabido que la buena fotografía se toma en un instante. Un momento preciso que tiene significado por sí solo, ya sea por su belleza, por su interés, por su semántica, por su color, por su textura.
La buena fotografía está cargada de matices y los buenos fotógrafos, siempre tienen una cámara en la mano o al cuello para captar ese instante, ese momento exacto que bellamente describe, dibuja o pinta una porción de la realidad o fantasía.
Pueden ser mundos oníricamente artificiales o poderosamente reales; pueden, dentro de esa realidad sugerir símbolos que el espectador común a simple vista no capta, puede llegar a producir formas y composiciones que semejan pinturas.
Ricardo Parra trabaja la fotografía a color y en ella no representa instantes de escenas sino que, cual pintor, busca los colores, las composiciones y las texturas para mostrarnos otra forma de ver nuestro entorno. El color en sus fotografías facilita al espectador la interpretación de los objetos retratados pero, no por ello la convierte en una representación facilista.
Líneas y formas van estructurando cada fotografía. Los elementos representados: paredes, calles, signos, horizontes, cielos, van adquiriendo lo que Berenson llamaba, refiriéndose a la pintura, “valores táctiles”, ya que el color y la luz son los factores que dan vida a esas formas, a esos elementos, a esas texturas.
Ricardo Parra capta los elementos en el espacio hasta lograr un todo único. Cada componente constituye un universo individual en el que nada puede ser suprimido o modificado sin que el todo se venga abajo. El resultado es un fotografía sencilla pero con una profunda carga simbólica.
Para este fotógrafo, prestado a la Arquitectura, la fotografía es un medio para representar formas y dentro de ellas crear ilusiones de espacio y color, geometría y texturas. Dispone todos los elementos como si fuesen dibujos dentro de la composición otorgándoles así una significación espiritual.
Ricardo Parra ha expuesto en muestras colectivas tanto en salones venezolanos, como galerías norteamericanas y venezolanas. Ha trabajado para revistas como Harper´s Bazaar, paris Vogue, Complot magazine, Fashion magazine, Diario el Nacional, Diario El Universal, Revista Focus.
En el mes de Abril hizo su primera exposición particular en la galería OKYO de Caracas.
Desde 1998 hasta ahora, ha ejercido la profesión de Arquitecto en oficinas prestigiosas de Caracas, México y Nueva York.
Actualmente es Director de Diseño para MAC Cosmetics en Nueva York.
*Graziana la Rocca es Profesora de Historia del Arte, Investigadora y Crítico de Arte.
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